Ni ellas musas ni ellos genios

El pasado mes de marzo tuve la suerte de acudir al ciclo de humanidades en Caixa Forum Madrid “Ni ellas musas ni ellos genios” - para genia quien propuso este titulo- , coordinado por Laura Freixas y Pilar V. de Foronda, de Clásicas y Modernas, una asociación con una labor preciosa: trabajan por la igualdad de género en la cultura.

Emocionante llegar a una sala enorme de este bonito edificio, en pleno Paseo Del Prado, repleta de personas de todas las edades. Uno de esos momentos en los que, suspiras, y te atrapa la confianza en todo el que te rodea en la sala.

En la historia que estudiamos en el colegio o en la universidad, en la ciencia o la literatura, de forma normalizada, hemos estudiado relatos en los que los protagonistas tenían nombres masculinos. Este prisma deja a la sombra a infinidad de mujeres que han acompañado, inspirado e igualado/ superado en talento a estos hombres. Las musas no eran solo fieles acompañantes de belleza idealizada, sino que, además, han sido creadoras.

Claramente, la repercusión histórica que han tenido estas compañeras de vida de personalidades ha sido desigual. (Ojalá no tener que escribir esta linea, pero es una realidad.)

Linda Lee Beighle & Charles Bukowski

Linda Lee Beighle & Charles Bukowski

La historia es narrada con hazañas de grandes hombres, el sujeto creador es, en su mayoría, masculino; los grandes genios son -al menos en los libros- generalmente varones. Esto conlleva a una doble invisibilidad de la mujer: por una lado, la transmisión a nuevas generaciones de un mundo en la que las mujeres no son protagonistas; y, por otro lado, lo tabú del asunto. Al no hablarse de ello parece ser que no existe.

Salí de allí con una libreta repleta de notas, mariposas en el estómago y unas ganas locas de seguir poniendo granitos de arena en esta normalización. Estos coloquios que invitan a la reflexión son una maravilla. En este caso, la reflexión ha sido clara: hay que seguir trabajando los roles de género en el arte y la ciencia.

En estas horas de exposición, se cuestionó el papel de la mujer de mera inspiración o compañía a través de varias parejas mundialmente conocidas; se citaron biografías de algunos artistas o intelectuales que nos hacen reflexionar cuestiones éticas en torno a la desigualdad de género: Anais Nin, Pablo Neruda, Polanski, Henry Miller…

Todas estas historias y tener la suerte de poder mirar al pasado desde otra perspectiva, una vez más, me hacen sentir una #luckygirl a tope, pero también me hace sentir una responsabilidad enorme hacia las nuevas generaciones.

La historia es claramente un relación entre el presente y el pasado y actúa subliminalmente en nuestro futuro.

La cultura tiene influencia tanto ética como estética. Por ello, la calidad de la cultura que se transmite a las nuevas generaciones es fundamental; pero también lo es la diversidad. Con calidad y diversidad llegaremos a crear valores y capacidad de pensamiento crítico en las nuevas generaciones.

La libertad es necesaria, pero también lo es la responsabilidad.

La cultura es impacto y el uso que hagamos de ella está relacionado íntimamente con los derechos humanos. Influye en el arte, pero también en la vida cotidiana. Por ello, creo -y confío- que granito a granito, con buena intención y responsabilidad, lo que transmitamos desde una realidad más consciente será pura magia para las nuevas generaciones; no solo desde la escuela, sino desde la familia y profesionales de cualquier ámbito: comunicadores, diseñadores, bibliotecarios, farmacéuticos… ¡todos!

Silvia Plath

Silvia Plath

Lean, coman mucha pasta y disfruten de los domingos al sol ;)

Eva @eva

Reading is sexyEva